sábado, 9 de febrero de 2019

Gustar Gustarme Gustarte Gustarnos. Me gustas. No sé más. No sé cómo ni exactamente por qué. Me gustas y punto. Y es tan cierto como imposible saber por cuánto tiempo lo harás o lo haré. Tal vez hoy. Tal vez para siempre. Me gusta cómo piensas. Y cómo lo piensas. Me gusta lo que creo que piensas y lo que crees que puedo pensar y creer. Me gusta lo que escribes [y dices] Cuando lo haces y cuando no lo haces, porque podría gustarme más, también. Me gusta lo que lees. Porque lees. Y cómo me lees. Me gusta la caprichosa casualidad que eres. Y la libre decisión en la que eres aún más tú. Me gusta tu prudencia, tu timidez. Tu osadía sin embargo también, a pesar de ti. Y el descaro con el que ríes y callas. Me gusta que te guste saberlo. Aunque no lo digas. Me gusta saber que te gusta. Aunque ciertamente no lo sé. Me gusta cómo observas. Cómo atiendes. Cómo aprendes. Y cómo enseñas sin pretender. Me gusta tu manera de mirar. De traducir y traslucir la vida. Tu manera de abrazar y abarcar sin querer. Y cuando sabes que lo haces, que te guste también. Me gustas. Así como el agua a la sed. Como la sazón a la ocasión. Como el estar al ser. Sin peso ni gravedad. Sin remedio ni medida. Sin prisa, sin tiempo ... y hasta sin ti. Me gustas. Sin más Porque si.

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